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Las Zafaduras. Transporte de Víctimas


Las Zafaduras

1. DEFINICIÓN Y PRINCIPIOS

 El término Zafadura según la RAE (Real Academia de la Lengua española) significa: "Acción y efecto de zafar o zafarse” y el término zafar nos hace relación a: "Desembarazar, libertar, quitar los estorbos de algo”.

Aunque cuando nos referimos a Salvamento acuático y Socorrismo la palabra zafadura nos hace referencia a las técnicas basadas en el Judo o Aikido que utiliza el socorrista o Técnico en Salvamento para separarse con relativa facilidad de una víctima que le ha agarrado en el agua descontroladamente durante un rescate.

Esto nos indica que las zafaduras suponen un control por parte del socorrista sobre la víctima. Por tanto una vez que el Técnico en Salvamento o el Socorrista hayan percibido el problema que sucede en el agua deberá perseguir ayudar a la víctima utilizando el mejor procedimiento de Salvamento que se pueda. En ningún caso se ha de pensar que se debe tratar de someter a la víctima por la fuerza para imponer su supremacía.

De todas formas sea necesario o no el uso de una zafadura en un determinado momento, siempre la mejor zafadura es la que no se hace, es decir aparte de que no hay que dejarse agarrar por la víctima en ningún momento siempre es mejor intentar hablar con ella, buscar que trate de mantenerse a flote o que pueda nadar. A todo esto nuestro objetivo principal será calmarle y tranquilizarle.

Zafaduras

Lo dicho anteriormente se ha de aplicar en víctimas conscientes y en caso de necesitar de zafaduras siempre se debe realizar por la espalda, pero si se tratase de una inconsciente nuestra función como socorristas pasara por controlar su salvamento lo más rápido posible y teniendo en cuenta sus posibles lesiones.

Cabe señalar incluso que cuando se vaya a efectuar un rescate desde fuera del vaso, se deberá realizar una entrada al agua conocida como "entrada de salvamento”, sin permitir que la cabeza se sumerja para no perder el contacto visual con la víctima, posteriormente se realizará natación de salvamento (nado con cabeza fuera del agua) hasta llegar a la persona con problemas.

Insistiendo en el tema: la rapidez, seguridad y el no dudar un solo momento son factores que el técnico deberá efectuar a la hora de rescatar a una víctima. Por ejemplo la seguridad de la persona a la que se va a rescatar dependerá de la que le proporcione el técnico que la rescate.

 

1.1 El comportamiento de las personas que creen ahogarse

El comportamiento de una persona en el agua que no sabe nadar o que por algún motivo piensa que va a ahogarse adquiere siempre un comportamiento instintivo. Con esto quiero decir que la única prioridad de la víctima en estos momentos es la de salvarse y por eso su fuerza se ve multiplicada debido a un mayor aprovisionamiento de sangre en los músculos producida esta situación por circunstancias de miedo o enfado. Pero los movimientos que la víctima acciona suelen ser desesperados o faltos de control. Además de intentar agarrarse a cualquier cosa que vea que es segura, lo hará precisamente a todo aquello que vea fuera del agua. Por ejemplo, a un socorrista: la víctima intentara por todos sus medios agarrarse a los brazos, manos, cabeza, cuello, pecho o cintura de éste.

Este tipo de situaciones condiciona al Socorrista o Técnico en Salvamento acuático la necesidad de conocer, dominar y saber aplicar con facilidad y rapidez las técnicas de zafaduras.

Sin embargo, el conocimiento, dominación y aplicación de las zafaduras ha generado siempre discusiones y debates de opinión en seminarios y foros de Internet sobre si es lo correcto o no.


 
1.2 División de criterios acerca del uso de Zafaduras

Entre la diversidad de opiniones existen partidarios y detractores acerca del uso de las zafaduras:

Los detractores sostienen que este tipo de técnicas son lesivas para las víctimas y que hacen perder tiempo, ya que en momentos de estrés los socorristas difícilmente pueden recordarlas además de los nervios acumulados o si encima se tratara de víctimas difíciles. Con esto defienden que en la mayoría de los casos no funcionan, que se han quedado obsoletas, y que por "suerte” en numerosos cursos a futuros socorristas ya no se imparten "clases de karate”.
Al respecto leí el otro día en un foro el extracto de una opinión de una entrenadora superior de salvamento acuático que decía en un seminario de Socorrismo al que ella tuvo el placer de poder asistir, que las presas y zafaduras quedarían extinguidas dentro de un periodo de tiempo determinado. Además, todos los "anti-zafaduras” abogan por un tipo de "zafadura universal” que consiste en hundirse en cuanto la víctima agarre al socorrista y de esta forma al hundirse también la víctima ésta se vera obligada a soltarlo.

Los partidarios, en cambio, se oponen a los criterios de los anteriores, excepto a la "zafadura universal” que la consideran como una más de entre todas las zafaduras sin tomarla como la única.

Estos socorristas rehúsan a denominar a las zafaduras: viejas y obsoletas ya que las consideran como un buen recurso para ejercer un control sobre una víctima nerviosa, y por tanto necesarias.

Así mismo determinan que únicamente son lesivas en el caso de que estén mal hechas y/o mal enseñadas. Con respecto a lo anterior sobre la "zafadura universal” al considerarla como una más, los Técnicos en Salvamento a favor se basan en que los nervios o el estrés del momento también pueden jugarle en contra a un socorrista mal entrenado y sin la capacidad pulmonar suficiente para realizar una apnea después de haber nadado en velocidad máxima para llegar a la víctima en el menor tiempo posible.

Por esa misma razón es necesario el conocimiento de una amplia gama de zafaduras para poder actuar de la mejor manera posible dependiendo del tipo de víctima que se nos presente.

Personalmente comparto los criterios de los Socorristas y Técnicos en Salvamento cuya posición se encuentra a favor de la enseñanza y la aplicación de las zafaduras.


Zafaduras


1.3 Conducta a seguir por los Técnicos en Salvamento y Socorrismo

Todo socorrista o Técnico en Salvamento acuático en tanto en cuanto es poseedor del titulo vigente que lo acredite como tal y haya adquirido conocimientos sobre zafaduras deberá realizar los siguientes pasos a la hora de prestar socorro a la persona consciente que se encuentre en estado de víctima nerviosa:

- Llegar hasta la persona que presente problemas lo más rápido posible.
Situarse cerca de la víctima intentando hablarle para que se calme e intervenir para controlarle sin necesidad de contacto físico.

- Si se necesitase contacto físico, habrá que situarse a la espalda de la víctima y realizarle un control, además de demostrarle a dicha persona que se quiere remolcar que con su ayuda su seguridad estará a salvo, es decir hacérsele ver que se mantiene a flote.

- Si la víctima agarrase al socorrista, aplicar las zafaduras necesarias de forma inmediata para poder mantener la situación bajo control. La velocidad siempre supondrá el mejor factor a tener en cuenta para que la aplicación de las zafaduras concluya con éxito. Además se ha de tener constancia de que en el medio acuático esta serie de técnicas suponen una ayuda adicional debido a la facilidad de deslizamiento que aporta el líquido.

- En el caso de que las zafaduras no fuesen eficaces, el Socorrista deberá realizar la ya antes mencionada "zafadura universal” (término que adoptaron los partidarios en contra de las zafaduras) que como ya se explico anteriormente consiste en hundirse para que la víctima al ver que también se sumerge pueda soltar al socorrista para poder emerger a la superficie, lugar donde para la víctima se encuentra su seguridad.

- Nunca, bajo ningún concepto, se deberán realizar golpes o cualquier tipo de métodos que puedan dañar o agravar aun más alguna posible lesión a la víctima a la que vayamos a salvar. Un socorrista deberá poseer recursos suficientes como para no tener que recurrir a la violencia.

 

1.4 Tipos de Zafaduras

1.4.1 Zafadura para agarres en cabeza o cuello

Esta es quizás la zafadura más sencilla de aplicar. Consiste en que el Técnico en Salvamento o Socorrista pase una de sus manos girada por debajo de uno de los brazos de la víctima cogiendo su antebrazo y con la palma de la mano del brazo contrario en el codo del brazo que agarramos de la víctima, se hará girar ese mismo brazo logrando llevarlo a la espalda, para poder controlar a la víctima.

Este tipo de zafadura es una técnica de inmovilización que viene del arte marcial japonés conocido como Aikido, bajo el nombre de Shomenuchi yonkyo omote o Katatedori ikkyo ura.

A diferencia del Salvamento acuático en este tipo de lucha oriental, la técnica concluye con la inmovilización del brazo del contrincante (víctima en Salvamento) sobre su espalda, en el suelo. En lugar de una inmovilización para su posterior remolque como es en nuestro caso.

 

1.4.2 Zafadura para agarres en manos o muñecas

Esta zafadura también es de gran sencillez. Ya que de esta forma se podrá soltar de los brazos de la víctima girando única y convenientemente los propios antebrazos. Esta facilidad para lograr soltarse se debe a que la víctima que se agarra apenas puede hacer fuerza con la abertura que existe en la pinza que representan los dedos.

Inmediatamente después, el Socorrista podrá controlar los brazos o muñecas de la víctima y posteriormente procederá a su remolque.

Por último antes de que el Socorrista luche y se desespere debido a que no consigue soltarse, podría decidirse a remolcar a la víctima de la forma en la que lo esté agarrando. En este caso, la víctima lo agarrará por las muñecas, pues si el Socorrista no lograra soltarse de sus manos podría remolcarla de esta forma como bien se dijo antes, sin tener que agotar sus energías.
Además existen variantes acerca de esta zafadura:

Zafadura para agarre de doble brazo posición normal (la víctima agarra con sus dos brazos uno de los brazos del Socorrista)

Destrabe ejerciendo con el brazo que le quede libre al Socorrista, una palanca tirando hacia arriba por la muñeca del brazo izquierdo de la víctima y a su vez éste presiona sobre el otro brazo.

Zafadura para agarre de doble brazo posición anormal

Destrabe del mismo modo que en la posición normal sólo que en vez de ejercer su brazo como una palanca, el Socorrista emplea su pierna izquierda para apoyar su pie contra el hombro o el pecho de la víctima y empujar con fuerza para lograr soltarse.


Zafaduras


1.4.3 Zafadura para agarres por el pecho

En este tipo de agarres, si el Socorrista tuviese los brazos liberados se procedería a colocar las manos de éste una sobre otra en el cuello o pecho de la víctima extendiendo los brazos y obligando a que dicha persona se suelte. Pasando inmediatamente a un control efectivo mediante las zafaduras vistas anteriormente para poder inmovilizar a la víctima y remolcarla.
En el caso de que estuviesen cogidos los brazos, el Socorrista intentará hundirse haciendo fuerza con los brazos hacia arriba e incluso apoyando las manos sobre el pecho de la víctima. Una vez que se haya hundido y haya logrado desprenderse de ésta el Socorrista podrá proceder a su remolque.

De entre los remolques que se podrían emplear en estos casos, cabe destacar el de pecho o bien colocándose a su espalda para poder remolcarle por las axilas o los brazos.
También se debe señalar que se podría dar un caso de zafadura como éste:

Dos por un tercero: dos víctimas agarran por ambos lados al Socorrista

Dos víctimas agarran mutuamente al Socorrista, entonces éste deberá tomar con ambas manos (en el caso de que no estuvieran también agarradas por las víctimas) el mentón y la parte posterior de la cabeza de una de ellas y con su pierna derecha apoyar el pie sobre el pecho o el hombro de la segunda víctima, empujando en ambas direcciones hacia fuera con fuerza hasta conseguir separarse.

Además existen variantes de esta zafadura como las siguientes:

Zafadura para agarres de frente al cuello

El Socorrista con mano izquierda toma el codo del brazo derecho de la víctima y coloca la palma de su mano derecha sobre el mentón de la víctima, después empuja con fuerza hasta lograr soltar el brazo derecho de la víctima de su cuello. A partir de ahí habrá que ejercer otro nuevo control para poder remolcarlo.

Zafadura para agarres de frente a la cintura con piernas entrelazadas

El Socorrista emplea palmas de ambas manos sobre el mentón de la víctima (en el caso de que no estuviesen cogidos) para empujar con fuerza hasta conseguir separar sus brazos y piernas. De todos modos perderá nivel con relación a la víctima por lo que luego deberá hacer la zafadura adecuada para que ésta no vuelva a agarrarle.


1.4.4 Zafadura para agarres por espalda

Esta situación es difícil de imaginar y más con los conocimientos sobre zafaduras aportados anteriormente. Pero si se diese el caso, el Socorrista deberá actuar de forma inmediata como siempre, cogiendo la cabeza de la víctima que lo esté agarrando con sus brazos y moviéndolos arriba y atrás a la vez que se hunde y obligando a ésta (la víctima) a que pase por encima de él (mas concretamente por uno de sus hombros).

De esta forma el Socorrista se colocará a su espalda y podrá aplicar sin ningún inconveniente algún método de remolque.

Este tipo de zafadura causa un gran temor en la víctima además de que le puede ocasionar grandes tragos de agua, por lo que es preferible intentar aplicar otro tipo de zafadura como la siguiente:

El Socorrista deberá coger uno de los antebrazos de la víctima, al mismo tiempo que se hunde para poder colocarse a su espalda e iniciar inmediatamente algún tipo de remolque. De esta forma se conseguirá que la víctima pase una menor angustia y sea más fácil su control, aparte de que de entre las dos, esta zafadura es la más apropiada.

Además de la zafadura para soltarse cogiendo la cabeza de la víctima, se podría dar también el siguiente caso:

Zafadura para agarre por atrás al cuello

El Socorrista con su mano izquierda, toma la mano derecha de la víctima mientras su mano derecha sujeta al codo derecho de ésta, y lo empuja hacia arriba, hundiéndose un poco, hasta soltarse, pasando el cuerpo de la víctima por su hombro derecho para colocarse detrás de la víctima y poder ejercer su control.


Zafaduras


2. OTRAS TÉCNICAS SIMILARES

A las zafaduras en sí también se las conoce como "trabas” y a los agarres como "abrazos”, e incluso existen otros tipos de técnicas de rescate similares a las zafaduras como son los "Martillos” ("Martillo arriba” y "Martillo abajo”) o los rescates de frente por zambullida para aplicar en víctimas inconscientes.

2.1 Martillo arriba

El Socorrista toma el brazo derecho de la víctima por la muñeca y coloca el codo de ella sobre su hombro derecho posicionándose la víctima en decúbito supino (boca arriba) para su posterior remolque.

2.2 Martillo abajo

El Socorrista toma el brazo derecho de la víctima del mismo modo que en el Martillo arriba pero como la víctima se encuentra boca abajo con la cabeza hundida, lo gira en el agua como si estuviera describiendo una "u” y luego lo tira con firmeza hacia sí mismo girando el cuerpo de la víctima para que se coloque boca arriba hasta sujetarlo con ambas manos en la cadera.
También se puede dar el caso de que en vez de describir una "u”, el Socorrista pueda hundir su mano izquierda en el codo del mismo brazo que esta sujetando por la muñeca, y tirar fuertemente hacia dentro para conseguir que la víctima se hunda y así el Socorrista pueda colocarse a su espalda, coger su cadera y poner a esta persona boca arriba.

2.3 Rescate de frente o por atrás en zambullida
 
El operador sumergido, toma por la parte superior de las caderas a la víctima haciéndola girar para colocarla boca arriba y comenzar su remolque.

 

3. BIBLIOGRAFÍA

Salvamento Acuático y Primeros Auxilios, Federación española de Salvamento y Socorrismo y webs aguaseguras.com, fen.org.ar, guardavidas.net.

 

Categoría: Temas Socorrismo | Agregado por: LeMair
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